La coriorretinopatía serosa central (CSC) es una enfermedad que afecta principalmente a la región macular de la retina y se caracteriza por la acumulación de líquido debajo de la retina neurosensorial. Esta alteración puede provocar visión borrosa, distorsión de las imágenes y cambios en la percepción del tamaño de los objetos.
Aunque muchos episodios agudos se resuelven espontáneamente, algunos pacientes presentan formas persistentes o recurrentes que pueden ocasionar alteraciones del epitelio pigmentario de la retina y comprometer progresivamente la función visual.
El láser subumbral micropulsado representa una alternativa terapéutica mínimamente invasiva para determinados pacientes con CSC, especialmente cuando existe líquido subretiniano persistente.
¿Cómo funciona esta tecnología?
A diferencia de la fotocoagulación láser convencional, que produce una lesión térmica visible en la retina, el láser micropulsado administra energía mediante una sucesión de pulsos extremadamente breves, separados por intervalos de reposo que permiten la disipación del calor.
Este mecanismo busca estimular una respuesta biológica del epitelio pigmentario de la retina (EPR), favoreciendo la recuperación de sus funciones de transporte y regulación del líquido subretiniano, sin provocar las quemaduras visibles características de la fotocoagulación tradicional.
La ausencia de una lesión térmica clínicamente detectable permite tratar determinadas áreas próximas a la fóvea, donde el láser convencional podría ocasionar daño visual irreversible.
Tratamiento guiado por imágenes: mayor precisión
La utilización de sistemas de láser navegados, como Navilas, permite planificar el tratamiento sobre imágenes digitales de la retina y utilizar estudios complementarios, como la angiografía fluoresceínica, para orientar la localización de las aplicaciones.
Esta tecnología facilita una distribución precisa y reproducible de los impactos, particularmente importante cuando se trabaja con modalidades subumbrales, cuyos efectos no son visibles durante el procedimiento.
El tratamiento es ambulatorio, generalmente bien tolerado y no requiere incisiones ni procedimientos intraoculares.
¿En qué pacientes está indicado?
No todos los pacientes con coriorretinopatía serosa central requieren tratamiento. En muchos casos agudos, el líquido subretiniano desaparece espontáneamente y es suficiente realizar controles periódicos.
Sin embargo, cuando la enfermedad persiste o presenta recurrencias, puede ser necesario intervenir para reducir el riesgo de alteraciones visuales permanentes.
¿Es el tratamiento de elección para todos los pacientes?
No. La elección del tratamiento depende de la duración de la enfermedad, las características de las lesiones, la localización del líquido y los antecedentes de cada paciente.
Tecnología al servicio de un tratamiento individualizado
La incorporación del láser subumbral micropulsado amplía las posibilidades terapéuticas para pacientes con coriorretinopatía serosa central.
Su principal ventaja reside en la posibilidad de aplicar energía láser sin generar lesiones retinianas visibles, buscando preservar la integridad de los tejidos mientras se intenta favorecer la resolución del líquido subretiniano.
La evaluación mediante OCT, el análisis de las imágenes multimodales y el seguimiento de la evolución clínica permiten determinar cuándo esta modalidad puede ofrecer un beneficio real.
El objetivo no es simplemente eliminar el líquido subretiniano, sino preservar la estructura y la función de la retina a largo plazo, seleccionando el tratamiento más apropiado para cada paciente.
Una ventaja adicional: el tratamiento con láser navegado Navilas
La integración del láser micropulsado con el sistema de navegación Navilas permite planificar previamente la distribución de los impactos sobre imágenes digitales de la retina y controlar su aplicación durante el procedimiento.
Esta precisión resulta especialmente valiosa en tratamientos subumbrales, donde los impactos no producen marcas visibles que permitan identificar posteriormente las áreas tratadas.
El objetivo es ofrecer un tratamiento preciso y mínimamente invasivo, buscando preservar la integridad de la retina y favorecer la recuperación anatómica y funcional.
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